Carlos VECCHIO


Reelección (muy) definida

La primera vez que el Teniente-Coronel habló de la reelección indefinida, fue en aquel acto de la campaña electoral pasada que culminó en la Plaza O´leary luego de un largo viaje al exterior. En aquel momento expresó que tenía algo en su mente que le venía dando vuelta en su cabeza y que creía que era hora de decirlo.

Fue así como lanzó en ese acto su deseo de reelegirse de manera indefinida, pero que lo haría si la oposición se retiraba de las elecciones de diciembre de 2006. Para ello iba a convocar en el 2010 un referendo para consultarle al pueblo.

Al tomar posesión para un nuevo período no sólo anunció la reforma constitucional, sino que en la misma se incluiría la reelección indefinida. Como vemos, era algo que tenía muy bien definido desde que asumió el poder, y que buscó una excusa para "soltarla" en ese acto de la campaña electoral, pero que luego no la necesitó para el acto de toma de posesión, pues hay que acelerar los cambios durante la luna de miel, tal como lo hizo en 1999.

Ninguna de nuestras Constituciones (desde 1811 hasta 1999) ha establecido la reelección indefinida de manera expresa, aunque se ha permitido la reelección inmediata en algunos casos, y en otras, una vez transcurrido, al menos, un (1) período constitucional. Las constituciones gomecistas (obviamente), así como la de 1857 y 1953 arrojaban dudas si acogían o no la reelección indefinida, pues su texto era poco claro, ya que no contenían mención expresa al respecto.

El Teniente-Coronel ya se dejó de esos "chistecitos" cuando se refería a que estaría en el poder hasta el 2021 o hasta el 2030. Quizás era a través de esas expresiones que reflejaba lo que siempre había estado en su cabeza.

Durante el acto de toma de posesión asumió sin tapujo que quería quedarse en el poder hasta que la "muerte lo separe". Nada pues de discutir sus futuras candidaturas dentro del futuro "Partido Único", ya que eso es perder el tiempo -¡Así, Así, Así es que se gobierna!(repetir varias veces)-. Durante ese acto, el Teniente-Coronel se cansó de citar a Bolívar, (cosa que no es rara), pero haciendo referencia al discurso de Angostura de 1819.

Recuerdo que en el colegio leí el discurso de Angostura y desde entonces me atrajo una frase que siempre llevo en mi mente, y que cuando la releo ahora me estremece como venezolano por las circunstancias que vive el país.

Dicha frase-que por supuesto el Teniente-Coronel no se atreve a mencionar- hoy forma parte de mi esencia, y por eso les recuerdo a los venezolanos, y al Presidente, que Bolívar también dijo en Angostura: "nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía".

La reforma constitucional que propone el Presidente pretenderá incluir por primera vez en nuestra historia constitucional, de manera muy definida, la reelección indefinida. Tenemos la última palabra.[/
 
A Carlos Escarrá..., el profesor

PROFESOR ESCARRA, entiendo que usted está proponiendo la relegitimación de los cargos de elección popular, haciendo énfasis en la Asamblea Nacional (AN). Entiendo que lo hace con el fin de abrir un espacio a una parte del país que no cree en el proceso revolucionario (sic) y que no se siente representada en la AN. Todo ello para procurar la conciliación del país en búsqueda de la goberna bilidad.

No sé si propone eso por hipocresía, o porque en realidad no aguanta la AN tal como está, o porque en realidad se dio cuenta de la necesidad de respetar la representación proporcional prevista en nuestra Constitución Nacional (CN). Espero que sea esto último. Rectificar es de sabio.

Estoy seguro que recuerda perfectamente cómo nos opusimos al esquema de las "morochas", precisamente para evitar tener una AN que sólo representara a una parte del país. Que dicho esquema violaba la CN, atentando contra la pluralidad y la gobernabilidad del país, ya que era excluyente. Aún en el caso de que la oposición hubiese participado en las elecciones parlamentarias, no hubiésemos tenido una AN muy distinta a la que tenemos hoy, simplemente por el uso de las "morochas".

Los argumentos que usted usa hoy para llamar a una relegitimación, fueron los mismos que usamos nosotros para oponernos al esquema de las "morochas", esquema que fue defendido con vehemencia por usted en el TSJ.

Ahora bien, su propuesta sería un sinsentido sino se crea un sistema electoral en el cual confíen todas las partes. Dijimos,"TODAS las partes", incluyendo a esa que no se siente representada en la AN. No es suficiente que nos diga que tenemos el mejor sistema electoral del mundo, si hay una parte del país que no lo cree. Por allí es donde debe comenzar la verdadera conciliación nacional y la gobernabilidad de un país. Lo demás es pura paja. ¿Está usted dispuesto a procurar ese sistema electoral? ... nosotros sí. Por supuesto, "sin morochas".
 

                                  La ley contra las ONGs
Carlos Vecchio
El Universal



EL PROYECTO debería llamarse: "Ley para que Chávez siga regalando los reales a otros países". Uno de los objetivos principales de esa ley es legalizar todas las "ayudas" (sic) que el Presidente ha venido haciendo, y pretende continuar ejecutando.

Dicho proyecto regula la cooperación internacional (sic) que el Estado venezolano puede llevar adelante en otros países. Su artículo 5 establece que los lineamientos de esa política estarán en manos del Presidente. Es decir, el dedo mayor decide a quién y cómo regalar los reales. Discrecionalidad total pues. Eso de lo participativo aquí no aplica. Con esa ley, Chávez podrá seguir regalando helicópteros a Evo sin preocuparle la Ley contra la Corrupción.

¿Por qué no establecer límites a esa regaladera? Se nos ocurre: colocar límites por país; o establecer que no podrá darse ayuda hasta tanto se construya el nuevo viaducto y la autopista hacia oriente; o hasta que el metro llegue a Guarenas. ¿Por qué no establecer un comité, imparcial, que decida la ayuda en función de una política de Estado y no en función de una política revolucionaria?

El otro objetivo de la ley es crear una lista Tascón pero de personas jurídicas, las asociaciones. Esto con el fin de determinar quiénes reciben ayuda del exterior y quiénes las están dando, para luego aplicar la presión respectiva con otros instrumentos (Código Penal, etc.). Paradójicamente, una parte del proyecto pretende hablar de fomentar la participación de las ONGs en la cooperación internacional, pero cuando lo revisamos no hay un solo incentivo, sino obligaciones. Lo que sí fomenta el proyecto es la regaladera del Presidente en el exterior. Allí es donde hay que limitar.

Me gustaría que los diputados contestaran la siguiente pregunta: Si el Presidente fuese alguien de oposición, ¿aprobarían una ley que no pone límites al Presidente para regalar dinero a otros países?... Recuerden que algún día dejarán de ser gobierno.