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Sra
Gamus:
Quiso
Dios que en unos pocos días me llegaran varios artículos, entre ellos,
“Venezuela, País de Cobardes” y el suyo, “El Candidato
Ninguno” y la verdad, no entiendo que haya personas inteligentes, como
usted, que no hayan terminado de entender las verdaderas causas y
consecuencias del abstencionismo venezolano. Parece que algunas veces la
inteligencia lleva gringolas.
Se
une usted a quienes atacan a todo aquel que se abstuvo de votar en
procesos electorales anteriores. Igual que quien insulta a todo un
pueblo al llamarlo “cobarde”, usted menosprecia a quienes, al
no participar en las elecciones, estaban gritando su inconformidad hacia
los politiqueros que hoy se desgarran las vestiduras en defensa de una
“democracia” a la que tanto daño causaron, provocando el nacimiento
de este régimen maldito al que ahora se oponen por muchas
razones, aunque no todas ellas son publicables, verdad, Sra. Gamus?
Igual
que Pablo Medina, ahora usted pretende ser paladín del
“Superior interés de la Patria”, un interés que no era tan
“Superior” cuando no convenía a su partido. Igual que Pablo Medina
cuando conspiraba para el golpe de estado que dio en el 92 el remedo de
Cipriano Castro (y por lo cual nunca ha pagado, por cierto), en mucho
contribuyo usted, como pieza importante de la funesta “Accion Democrática”
en la caída de aquella democracia chucuta que tuvo Venezuela por 40 años.
Porque,
vamos a ser claros, Sra. Gamus, si “por sus frutos los conoceréis”,
no es mucho el merito que tiene una “democracia” si su logro mas
notorio es haber servido de gestadora y partera del régimen que ahora
encabeza el triste bufón llanero.
O
es que la “democracia” venezolana no murio gracias a la corrupción
adeco-copeyana y al latrocinio rampante de “dirigentes”
impuestos desde arriba y nunca electos por la militancia?
A
usted la recuerdo desde que era Concejal por el entonces Distrito
Federal, aun casada con el Sr. Almosny, la recuerdo luego como diputada,
pero no recuerdo que usted se opusiera o siquiera criticara al régimen
de Jaime Lusinchi o de Carlos Andrés Perez cuando desangraron a
nuestro país. No la recuerdo tratando de hacer algo para que el cáncer
corruptor no fuera inyectado por David Morales Bello en el Poder
Judicial, hasta hacerlo simple vasallo de quien detentara el poder. No
la recuerdo a usted, Sra. Gamus, defendiendo la causa de la
decencia administrativa.
Quizás
debiera usted darle otra lectura al abstencionismo venezolano reciente,
Sra. Gamus.
Quizás
pudiera usted interpretarlo como el rechazo de un pueblo hacia el infame
régimen que padece, y al mismo tiempo, el reflejo de su desconfianza en
“adalides de la democracia” que solo significan la vuelta a la
corrupción rampante que tuvimos por tanto tiempo.
Los
adecos que hoy critican los descarados fraudes que vemos en cada elección
en Venezuela, olvidan los fraudes adecos en las elecciones que ellos
dominaron. O es que vamos a tener amnesia selectiva, Sra. Gamus?
Los
adecos que hoy critican al nuevoriquismo chavista,
convenientemente olvidan a los “nuevos ricos” socialdemócratas, que
nunca pudieron explicar el origen de grandes y súbitas riquezas.
Olvidan también a la corrupción sindical, que nos dio la paradoja de
una clase obrera cada vez mas pobre con una “dirigencia” cada
vez mas rica. O es que nos conviene olvidar, Sra. Gamus al “Banco de
los Trabajadores de Venezuela”, por ejemplo? No existieron
Eleazar Pinto, Antonio Ríos ni los otros salteadores del tesoro
publico? No existió RECADI ni el “Sierra Nevada”?
Si
un logro tiene la revolución maldita es haber superado el record de
corrupción adeca, y eso ya es una gran hazaña en si misma.
A
lo que quiero llegar, Sra. Gamus, es que la abstención tiene una causa
que usted, como el resto de los cómplices de la caída de la democracia
en Venezuela, quiere convenientemente soslayar.
Recuerda
usted la insistencia de Claudio Fermín en competir como candidato
presidencial en las elecciones pasadas, aun sabiendo que asi solo
contribuía a la división del voto de oposición, garantizando el
triunfo chavista? Usted pretende que el pueblo venezolano vote por
un Claudio Fermín otra vez? Solo así volvería usted a ensalzar
a un pueblo que obviamente le quedo grande a sus “dirigentes”?
El
pueblo venezolano es noble, pero no es pendejo. Ya fue engañado
tantas veces que no puede volver a confiar en los de siempre.
Puede
usted estar segura que si sale al ruedo un LIDER honesto y CREIBLE, el
pueblo se volcara a votar, pero le aseguro que mientras los
“lideres” tengan un rabo de paja tan grande y tan difícil de
esconder, el pueblo preferirá quedarse en casa para no contribuir al
enriquecimiento de los corruptos de siempre.
El
pueblo esta cansado de padecer miserias y de poner muertos para que los
corruptos de siempre sigan medrando de un régimen que será bueno
mientras colme las ambiciones de los “Adalides olvidadizos” a los
que ahora usted ensalza.
Cuando
ustedes, los verdaderos causantes de la tragicomedia que padece
Venezuela, reconozcan que ya cumplieron su papel y entiendan que deben
dar paso a lideres honestos, Venezuela volverá a su rumbo. Cuando dejen
ustedes de impedir la aparición de nuevas voces que en verdad
representan al pueblo venezolano, surgirán los LIDERES, no mesías, que
conduzcan a nuestro país a una nueva democracia, limpia del lastre
adeco-copeyano, entre otras cosas.
Cuando
las culpas empiecen a pagarse parejas, y caigan los corruptos tanto
chavistas como adecos, copeyanos y de otras especies pero de la
misma ralea, empezara Venezuela a salir del túnel al que la llevaron
los que ahora quieren “salvarla”.
Fíjese
que hoy veo dos pre-candidatos en quienes podría confiar y a cuyos
equipos quisiera integrarme, de resultar ganador alguno de ellos en los
comicios internos para elegir al candidato de la oposición para las próximas
elecciones presidenciales. Eso debería constituir un rayo de esperanza
para usted, Sra. Gamus, porque seria un abstencionista menos.
Pero
le aseguro que si el candidato electo resulta ser un Pablo Medina, un
Ramus Allup, un Claudio Fermín, un Salas Romer o algún otro integrante
de la fauna politiquera tradicional, seré un abstencionista mas, y
volveré a leer los ataques que personas como usted lanzan al viento,
sin analizar las verdaderas causas de mi decisión.
Sinceramente,
Willmer
Chiquín
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